Un paro de actividades en la provincia petrolera de Napo se suspendió con lo cual se abre un período de negociaciones para atender las demandas de esa zona, cuyas protestas causaron millonarias pérdidas económicas por la suspensión de dos oleoductos.
El ministro de Gobierno, Alfredo Castillo, conjuntamente con los diputados y dirigentes de Napo, suspendieron el paro, pero acordaron que la fuerza pública mantenga distancia prudente con la población, se informó en un comunicado de la Presidencia.
``La delegación de Napo iniciará una negociación de sus planteamientos con el gobierno ... además, se conformará una comisión de seguimiento integrada por los diputados de la amazonia que observará el cumplimento de lo pactado'', aseveró el documento.
Añadió que el acuerdo fue firmado por la prefecta (gobernadora) de Napo, Gina San Miguel; por el alcalde de Quijos, Renán Balladares, entre otros. Tanto San Miguel como Balladares fueron detenidos en los disturbios del miércoles junto a manifestantes.
San Miguel dijo a canal 4 de televisión que ``esta suspensión es temporal, estamos manteniendo una tregua en esto'', mientras que Balladares, aseguró que ``en estas condiciones, de emergencia, nos toca hacer cumplir la obligación (lo acordado)''.
``La prefecta y el alcalde fueron liberados anoche y hoy están a la espera de ser trasladados a Quito para que negocien con las autoridades de gobierno'', dijo a la AP el vocero de la policía, Patricio Kimso. Otras 30 personas aún continuaban detenidas.
El estado de emergencia vigente desde el martes, que implica la excepción de las garantías ciudadanas, se mantiene en esa provincia amazónica del país.
Reportes de la zona establecen una aparente calma en las primeras horas de la mañana, donde ayer se produjeron constantes enfrentamientos con palos, piedras y tacos de dinamita por parte de los manifestantes y gases lacrimógenos de la policía.
La reunión se cumplió en el población de Chaco, 75 kilómetros al este de la capital, a donde acudieron tanto las autoridades regionales como nacionales.
En tanto, el vocero de la policía, Patricio Kimso, dijo a la AP que 11 policías resultaron con heridas o lesiones durante los enfrentamientos.
En tanto, reportes de la zona dan cuenta de 30 heridos entre la población, uno de ellos con un disparo en cabeza y tres heridos de bala en las piernas.
Los habitantes de la provincia de Napo reclaman que el estado les entregue 40 millones de dólares, que construya dos carreteras y un aeropuerto.
Para presionar por sus demandas, el lunes se tomaron una estación de bombeo del oleoducto estatal, impidiendo por casi 17 horas el transporte de petróleo y causando pérdidas económicas por 11 millones de dólares. El martes hicieron lo mismo con una estación de un oleoducto privado, que sigue sin funcionar, el cual transporta unos 130.000 barriles diarios.
El tubo privado, denominado Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), es propiedad de las empresas Occidental (EE.UU), Encana (Canadá) y Repsol-YPF (España). La estación de bombeo Sardinas (120 kilómetros al sureste de Quito) que estaba en poder de un centenar de manifestantes fue desalojada esta madrugada.
AP